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jueves, 21 de septiembre de 2017

II. LA COMPRA: CAPÍTULO 2

* “Lo que temen no es que escapemos -al fin y al cabo no llegaríamos muy lejos-, sino esas otras salidas, las que una puede abrir en su cuerpo si dispone de un objeto afilado.”

Las "salidas" que una persona puede abrir en su cuerpo si dispone de un objeto afilado... salidas para que salga la vida... sí temían que escaparan, que escaparan mucho más lejos de lo que ellos podrían perseguirlas... a un lugar inaccesible donde todos llegaremos solos.


* “Salvo la toca que rodea mi cara, todo es rojo, del color de la sangre, que es el que nos define… La toca blanca también es de uso obligatorio; su misión es impedir que veamos, así como que nos vean.”

Estuve rumiando el detalle de que la toca de las Criadas impidiera ver y ser vistas; por más que imaginaba otro tipo de prenda que ocultaran total o parcialmente el rostro de una persona, nunca se me ocurría ninguna que imposibilitase la visión... hasta que me puse a repasar algunas ropas árabes como el niqab o el burka y sinceramente, echo de menos conocer a alguna mujer usuaria de estas prendas a quien poderle preguntar, primero, si restringe su visión; y en caso afirmativo, porque utilizan una prenda que limite uno de sus sentidos y si son obligadas o lo hacen por voluntad propia... Preguntas que lanzo al aire por si alguien quiere contentar.




Todo de color rojo, color sangre, color pasión, color pecado, color peligro, color amor... definitivamente no me gusta el rojo para las Criadas





* “Tenían la expresión típica de las mujeres cuando las sorprendes hablando de ti a tus espaldas y creen que las has oído: una expresión de incomodidad y al mismo tiempo de desafío, como si estuvieran en su derecho”

¡Diana! ¿Quién no ha sido objeto de este tipo de miradas? Yo, desde luego, sí... y he de decir que son muy típicas femeninas... y casi me atrevo a confesar que, en algún momento, yo también las he practicado... aunque no me gusta hablar a las espaldas de nadie, pero he sido joven y estúpida. Ahora me siento más orgullosa de haberlas recibido que de haberlas realizado porque nadie está en su derecho a juzgar a la ligera a los demás y mucho menos a tener esa superioridad moral de los que suelen acompañarse ese tipo de veredictos rápidos y poco empáticos.


* “Confraternizar significa comportarse como con un hermano… no existía ninguna equivalencia de comportarse como una hermana… tenía que ser sororizar…”

Sororidad… ya ha empezado a utilizarse; solidaridad entre todas las que componen el sexo femenino… No es una palabra que me guste especialmente, pero me hizo gracia encontrarme ya esta controversia entre “confraternizar” y “sororizar” en 1984 cuando las referencias más antiguas que encuentro acerca del término son de finales de los 90… Una adelantada, Atwood… Y he de decir que entre otras cosas no me gusta el término “sororidad” porque ya desde las primeras páginas del libro me he encontrado con esa especie de maldad femenina de la mujer para con la mujer ¿de qué solidaridad entre mujeres me están hablando?

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