* “Intenta
ponerte en su lugar (en el de las Esposas)… Para ellas no es fácil.”
Curiosamente se les pide a las Criadas que
empaticen con el sentimiento de las que ocupan un lugar favorable y han ideado
y participan en los dictados impuestos desde el Estado… curiosamente se les
intenta inculcar que, cada uno desde su posición, tiene una carga que acarrear…
Y uno no puede menos que preguntarse qué hacen para cambiarlo. Si la situación
de las Esposas no es “fácil” como tampoco lo es la de las Criadas ¿por qué no
se unen para revertirla? Más bien parece que estén dispuestas a soportar el
peso a cambio de sus privilegios.
¿Es posible empatizar con alguien desde la
subyugación? ¿Empatizaría el esclavo negro con el dueño de la plantación sureño
cuando el precio del algodón fuese bajo o sobreviniera una plaga de pulgones?
* “Los
cigarrillos debían de proceder del mercado negro, pensé, lo cual me hizo
alentar esperanzas. Incluso ahora que ya no hay dinero de verdad, existe un
mercado negro. Siempre existe un mercado negro, siempre hay algo que
intercambiar… pero yo ¿qué tenía para negociar?”
Esperanza, conseguir un avance, progresar… en las
cárceles, en los campos de prisioneros, en cualquier lugar donde uno no ve
salida, la expectativa de mejorar mínimamente las condiciones de vida supone un
consuelo inmenso…
Siempre existe algo que los demás desean y algo que uno mismo
desea; siempre hay algo que los demás poseen y que uno mismo posee; siempre se
está dispuesto a negociar… precisamente cuando no existe “dinero de verdad”, ya
que el dinero marca un precio; pero cuando pasamos del dinero al trueque lo
único que funciona es el valor y el valor implica mucha más subjetividad que el
precio.
Defred pronto descubrirá que sí tiene algo para
negociar, para negociar con el Comandante, para negociar con Serena… y en las
páginas siguientes, el intercambio se vuelve primordial… incluso se conseguiría
comerciar para que no empeore la situación, lo cual ya supondría un adelanto.
* “No
respondí; un sí podría haber sido insultante, y un no, desafiador.”
Cualquier palabra puede llenarse de connotaciones
más allá de su significado semántico estricto. En ocasiones, el silencio es la
mejor respuesta que podemos ofrecer.
* “Quería
creer que ella me habría gustado, en otro tiempo y en otro lugar, en otra vida;
pronto, sin embargo, advertí que no me gustaba, ni yo a ella”
Me gusta esta idea porque, en ocasiones, he tenido
esa sensación de que, en otras circunstancias, mis relaciones con algunas
personas hubieran sido distintas… y sí, a veces he llegado a la conclusión de
que había sido un espejismo…otras aún estoy dudando.
En definitiva, me quedo pensando que las situaciones
en las que conocemos a los demás marcan de antemano la relación que
desarrollamos con ellos, y me preocupa perderme a la persona por las
influencias del ambiente.

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