* “No me
extrañaría que debajo de su dura corteza exterior se ocultara un ser tierno.
Pero esto sólo es la expresión de un deseo. He estado observándolo un tiempo y
no ha dado señales de debilidad.”
Comparar ternura y debilidad no sé si es adecuado. La debilidad tiene una
connotación negativa (falta de vigor o fuerza física, carencia de energía) que
no concuerda con la ternura: afecto, cariño, amabilidad, dulzura… En fin…
Curioso como Defred es capaz de descubrir que proyecta los deseos de cómo
quisiera que fuera una persona. Esto, yo creo, que nos ha pasado a todos alguna
vez, pero yo, al menos, no he sido tan perspicaz de distinguir entre mis
pensamientos proyectados y la realidad. Vemos al otro no como es, si no como
nos gustaría que fuera.
* “Él tiene
algo de lo que nosotros carecemos: tiene la palabra. Cómo la malgastábamos en
otros tiempos.”
Un par de apuntes: “(Él) tiene la palabra” que no es que sea el único con
potestad para hablar, leer, escribir, todo lo relacionado con la palabra… sólo
tiene un único atributo intransferible: la interpretación del mensaje. Cuando
oímos o leemos un mensaje, todos deberíamos de tener presente que hay una “intención”
comunicativa, hay un propósito o finalidad que motiva al emisor; el emisor
puede querer contar o informar, pero también persuadir, convencer, disculpar,
difamar, mentir.
Además, termina afirmando que antes “malgastaban la palabra”… podría ser
que antes fueran muy charlatanas (en su acepción de hablar mucho y sin
sustancia) pero realmente a mi me gusta interpretar esta frase como que antes tenían
la capacidad de pensar y de interpretar la realidad y no la utilizaban correctamente.
Esto es, no es que malgastaran la palabra si no malgastaban el tener
pensamiento crítico sobre el mensaje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario