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jueves, 5 de octubre de 2017

II. LA COMPRA: CAPÍTULO 5 (1)

“Ahora los abogados no existen, y las universidades están cerradas.”

Cuando desaparece el orden social establecido; ese, tan extendido en el mundo occidental, estado democrático de derecho, no hay que apelar a desapariciones de Parlamentos… por descontado que eso desaparecerá o habrán sido pervertidos, pero, para darnos idea de en qué mundo vive Defred, Margaret Atwood apela a la ausencia de abogados y universidades.

Si algún día tenemos algo que defender será la Justicia y la Educación, verdaderos puntales de nuestra forma de vida.


“Veo más mujeres con cestas, algunas vestidas de rojo, otras con el verde opaco de las Marthas, otras con vestidos a rayas rojas, azules y verdes, baratos y modestos, lo que prueba que son las mujeres de los hombres más pobres. Las llaman Econoesposas. Estas mujeres no están divididas según sus funciones, si no que tienen que hacer de todo, si pueden. De vez en cuando se ve alguna totalmente vestida de negro, lo que significa que es viuda. Antes se veían más viudas, pero al parecer se están extinguiendo”

Aquí nos llega la descripción de los papeles adjudicados a las mujeres: Criadas de rojo, dedicadas a la proliferación de la especie; las Marthas de verde, las verdaderas criadas de la sociedad, las Econoesposas, aquellas a las que se les exige hacer de todo… Sí, realmente hay reivindicaciones feministas en El Cuento de la Criada; y sí, precisamente en este extracto, una mujer termina pensando ¿no se nos obliga a ser actualmente Econoesposas, dejando todo el peso de la crianza de los niños y el cuidado de la casa a la figura femenina?

Y luego aparecen las viudas, que están en peligro de extinción, y es que nada sienta peor a un régimen patriarcal que la figura de la viuda. Merece la pena recordar que en muchas ocasiones las viudas son obligadas a contraer nuevamente matrimonio con algún pariente del marido muerto, o bien son impelidas al suicidio, cuando no tienen que regresar al hogar paterno para volver a estar bajo el dominio de un varón… En Gilead no tenían prevista ninguna alternativa para estas mujeres, así que las hicieron esfumarse paulatinamente… todo con tal de que una mujer no tome las riendas de su vida. Este es el verdadero peligro: que una mujer demuestre al resto de mujeres que se puede vivir sin una figura masculina cuidándola, con todas las connotaciones del verbo “cuidar”: velar, atender, preservar, proteger, defender, prevenir, encargarse de, ocuparse de, preocuparse por, … En definitiva, minusvalorar a un ser humano que sin el amparo de otro más fuerte, más sabio, más capaz se vería abocado a sufrir toda serie de peligros… El machismo muchas veces tiene una excusa de devoción y pasión, pero el verdadero amor se da entre iguales… lo demás, será lo que sea, pero no es amor.

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