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jueves, 26 de octubre de 2017

II. LA COMPRA: CAPÍTULO 6 (2)

* Los cuerpos colgados en el Muro: “Cada uno tiene un cartel colgado del cuerpo, que explica por qué ha sido ejecutado: el dibujo de un feto. Eran médicos en los tiempos en que estas cosas no estaban prohibidas por la ley. Hacedores de ángeles, solían llamarlos…”

“Hacedores de ángeles”, bonito eufemismo para denominar a un médico que practica abortos… no, no me gusta la palabra abortista que a priori no tiene un significado negativo (que practica el aborto, partidario del aborto libre) y que sin embargo se llena de una semántica maligna en boca de los contrarios al aborto… no me gusta cuando las palabras dicen mucho más de lo que dicen dependiendo de quién sea el emisor.


* El hecho de que su actuación fuera legal en otro tiempo no representa ninguna excusa: en su caso la ley tiene efecto retroactivo. Cometieron atrocidades, y deben servir de ejemplo a los demás. Aunque prácticamente no es necesario. En estos tiempos, ninguna mujer que esté en sus cabales intentaría evitar el nacimiento de una criatura, eso si fuera tan afortunada para concebirla.”

Inseguridad jurídica es lo que significa retroactividad de la ley si perjudica a los sujetos de derecho ¿Y si mañana fuese ilegal fumar y a mí me condenaran a una sanción económica por haber fumado durante los últimos 30 años? Ya, ya sé que es un ejemplo tonto, pero es que es llevando al límite de lo irrisorio y circense los conceptos cuando descubrimos el sinsentido de las ideas. En este caso se puede argumentar que existen derechos inalienables, y por supuesto, uno de ellos es el derecho a la vida, que merecen ser salvaguardados más allá de algún paréntesis temporal que permitió el vulnerarlos. Si esto es así, ninguno estamos a salvo de ser sometidos a un juicio sumario el día de mañana, pues lo que hoy consideramos legal y aceptable, en un futuro puede ser considerado un delito execrable de lesa humanidad. Volviendo al ejemplo tonto de condenarme económica o incluso penalmente por haber fumado los últimos 30 años ¿quién me asegura que en un futuro el respirar aire puro no se convierta en un derecho tan irrenunciable que mi castigo parezca normal? Y mi defensa ¿cuál puede ser? Simplemente que se me permitió fumar legalmente durante 30 años así que mi delito no fue tal pues la concepción de delito es el quebrantamiento de la ley y en el momento de cometer el supuesto acto delictivo no estaba incumpliendo ningún precepto legal.

Aparte de ello es interesante el comprobar que en una época donde la concepción, gestación y el parto son hartamente improbables, el aborto no es una prioridad, ni siquiera una necesidad, ni una exigencia, ni una urgencia… ¿Deberíamos luchar para que la maternidad sea tan imperiosa que simplemente la posibilidad de aborto desaparezca de nuestra mente? Y si la respuesta es afirmativa ¿cómo demonios logramos esto?



Confieso que en mi edad fértil lo único que he encontrado, externa e internamente, han sido razones para no perpetuar la especie, lo cual choca contra todas las leyes elementales de la supervivencia animal ¿cómo hemos llegado al punto de que una hembra humana se plantee no reproducirse? ¿Estamos protegiendo la maternidad como hito esencial para la especie humana? No, no y no… Las sociedades occidentales “empujan” a las hembras de la especie a no querer perpetuar la especie; los machos hace mucho que dejaron de tener dicha apetencia… Traer a una cría humana a este mundo es muy difícil y no es egoísmo, es altruismo: el no traer a un ser humano a una sociedad en decadencia, donde los valores humanos han dejado de ser relevantes en pos de valores puramente mercantilistas; magnanimidad por no colaborar al colapso planetario con un nuevo ser humano irresponsable en su consumo y en su relación con la naturaleza y el medio (medio entendido en el sentido amplio: medio ambiente pero también medio social)… Supongo que nos encontramos inmersos en una época de transición, entre el “todo vale para la satisfacción humana” al “nuestros recursos son limitados y no contamos con un plan B, con un planeta B”… Las evoluciones son complejas… y a mí me ha tocado vivir esa época de transformación difícilmente asimilable.


“Lo normal, decía Tía Lydia, aquello a lo que te acostumbras. Tal vez ahora no os parezca normal, pero al cabo de un tiempo os acostumbraréis. Y se convertirá en algo normal.”


Descripción simple de cómo convertir algo anormal, antinatural y aberrante en corriente, cotidiano y rutinario… sólo hay que acostumbrarse… Costumbre: manera habitual de actuar o comportarse; práctica tradicional de una colectividad o de un lugar. No hay nada más transgresor que romper con las costumbres; eso sí,que cada costumbre que vaya a ser cuestionada y relegada sea una forma de progreso no de involución.

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