* Los
cuerpos colgados en el Muro: “Cada uno tiene un cartel colgado del cuerpo, que
explica por qué ha sido ejecutado: el dibujo de un feto. Eran médicos en los
tiempos en que estas cosas no estaban prohibidas por la ley. Hacedores de
ángeles, solían llamarlos…”
“Hacedores de ángeles”, bonito eufemismo para
denominar a un médico que practica abortos… no, no me gusta la palabra
abortista que a priori no tiene un
significado negativo (que practica el aborto, partidario del aborto libre) y
que sin embargo se llena de una semántica maligna en boca de los contrarios al
aborto… no me gusta cuando las palabras dicen mucho más de lo que dicen
dependiendo de quién sea el emisor.
* El
hecho de que su actuación fuera legal en otro tiempo no representa ninguna
excusa: en su caso la ley tiene efecto retroactivo. Cometieron atrocidades, y
deben servir de ejemplo a los demás. Aunque prácticamente no es necesario. En
estos tiempos, ninguna mujer que esté en sus cabales intentaría evitar el nacimiento
de una criatura, eso si fuera tan afortunada para concebirla.”
Inseguridad jurídica es lo que significa
retroactividad de la ley si perjudica a los sujetos de derecho ¿Y si mañana fuese ilegal fumar y a mí me condenaran a
una sanción económica por haber fumado durante los últimos 30 años? Ya, ya sé
que es un ejemplo tonto, pero es que es llevando al límite de lo irrisorio y
circense los conceptos cuando descubrimos el sinsentido de las ideas. En este
caso se puede argumentar que existen derechos inalienables, y por supuesto, uno
de ellos es el derecho a la vida, que merecen ser salvaguardados más allá de
algún paréntesis temporal que permitió el vulnerarlos. Si esto es así, ninguno
estamos a salvo de ser sometidos a un juicio sumario el día de mañana, pues lo
que hoy consideramos legal y aceptable, en un futuro puede ser considerado un
delito execrable de lesa humanidad. Volviendo al ejemplo tonto de condenarme
económica o incluso penalmente por haber fumado los últimos 30 años ¿quién me
asegura que en un futuro el respirar aire puro no se convierta en un derecho
tan irrenunciable que mi castigo parezca normal? Y mi defensa ¿cuál puede ser?
Simplemente que se me permitió fumar legalmente durante 30 años así que mi
delito no fue tal pues la concepción de delito es el quebrantamiento de la ley y en el momento de cometer el supuesto acto delictivo no estaba incumpliendo ningún precepto legal.
Aparte de ello es interesante el comprobar que en
una época donde la concepción, gestación y el parto son hartamente improbables,
el aborto no es una prioridad, ni siquiera una necesidad, ni una exigencia, ni
una urgencia… ¿Deberíamos luchar para que la maternidad sea tan imperiosa que
simplemente la posibilidad de aborto desaparezca de nuestra mente? Y si la
respuesta es afirmativa ¿cómo demonios logramos esto?
Confieso que en mi edad fértil lo único que he
encontrado, externa e internamente, han sido razones para no perpetuar la
especie, lo cual choca contra todas las leyes elementales de la supervivencia
animal ¿cómo hemos llegado al punto de que una hembra humana se plantee no
reproducirse? ¿Estamos protegiendo la maternidad como hito esencial para la
especie humana? No, no y no… Las sociedades occidentales “empujan” a las
hembras de la especie a no querer perpetuar la especie; los machos hace mucho
que dejaron de tener dicha apetencia… Traer a una cría humana a este mundo es
muy difícil y no es egoísmo, es altruismo: el no traer a un ser humano a una
sociedad en decadencia, donde los valores humanos han dejado de ser relevantes
en pos de valores puramente mercantilistas; magnanimidad por no colaborar al
colapso planetario con un nuevo ser humano irresponsable en su consumo y en su
relación con la naturaleza y el medio (medio entendido en el sentido amplio:
medio ambiente pero también medio social)… Supongo que nos encontramos inmersos
en una época de transición, entre el “todo vale para la satisfacción humana” al
“nuestros recursos son limitados y no contamos con un plan B, con un planeta
B”… Las evoluciones son complejas… y a mí me ha tocado vivir esa época de
transformación difícilmente asimilable.
“Lo
normal, decía Tía Lydia, aquello a lo que te acostumbras. Tal vez ahora no os
parezca normal, pero al cabo de un tiempo os acostumbraréis. Y se convertirá en
algo normal.”
Descripción simple de cómo convertir algo anormal,
antinatural y aberrante en corriente, cotidiano y rutinario… sólo hay que
acostumbrarse… Costumbre: manera habitual de actuar o comportarse; práctica
tradicional de una colectividad o de un lugar. No hay nada más transgresor que
romper con las costumbres; eso sí,que cada costumbre que vaya a ser cuestionada
y relegada sea una forma de progreso no de involución.

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